autor.: cejuanjo
Remitido el 26-11-09 a las 08:33:20 :: 2169 lecturas
La idea predominante cuando se plantea el método de trabajo a seguir en unas oposiciones se corresponde a un planteamiento causalista. Así se consideran cada uno de los actos que integran dicho proceso como un fenómeno causal, consideración que trae consigo la justificación del examen por la existencia de un nexo causal con lo estudiado. Bajo este punto de vista realizar el test tiene sentido precisamente si y sólo si se ha estudiado la materia objeto de las preguntas. Si no se ha estudiado, se dice, no vale la pena hacer el examen. Un disvalor que se explica por la asignación al cuestionario de una finalidad estrictamente valorativa. La cuestión es, ¿se reducen los frutos de la realización de un cuestionario precisamente y sólo a esa finalidad valorativa? Frente a este planteamiento tradicional y generalizado algunos mantenemos otras tesis. Tesis que aborda en el enfoque bajo un planteamiento dialéctico.
La dialéctica como método de estudio e investigación adquiere el significado que ahora tiene gracias, fundamentalmente, a los escritos del filósofo alemán G.W.F. Hegel. A partir de él y en términos simples puede identificarse la dialéctica como el discurso en el que se contrapone una determinada concepción (tesis) a las contradicciones que le son inherentes (antítesis). De este encuentro surge la síntesis que a su vez se convertiría en tesis de un nuevo proceso. Un esquema general que puede concretarse como la contraposición entre concepto y cosa en la teoría del conocimiento, a la contraposición entre los diferentes participantes en una discusión y a contraposiciones reales en la naturaleza o en la sociedad, entre otras. Aproximando este planteamiento dialéctico a la materia objeto de la presente tenemos que lo estudiado jugaría el papel de tesis; el examen, el de antitesis y el resultado del examen el de síntesis que se convierte en tesis de un nuevo proceso. Nueva tesis con la que el resultado pierde la condición de final para adquirir la de principio. Y así el resultado del examen no es sólo el fruto de la evidencia de lo que se ha aprendido sino que es también (y sobre todo) un medio para aprender dos cosas: nuestras actuales carencias que el resultado hace más palpables y los conocimientos que se adquieren con la revisión.
Uno nuestros grandes aforismos que desde hace tiempo cuelga en este Foro es el siguiente: “la utilidad de un examen no está tanto en demostrar lo que se sabe sino en aprender lo que no se sabe”. Aforismo con evidente entronque con los planteamientos dialécticos arriba expuestos y que, de la mano de los mismos, nos introduce en las ventajas que confieren superioridad a nuestro Opositómetro sobre otros métodos de preparación de oposiciones. Métodos en los que todavía rige la orientación determinista del causalismo y cuyo arraigo entre los opositores plantea problemas de comprensión de determinados aspectos de nuestra metodología. Por ejemplo, y tal vez sea uno de los aspectos más controvertidos, el porqué no se facilita la planilla de respuestas de nuestros cuestionarios online o el porqué se tienen que contestar siempre todas las preguntas en nuestras pruebas. Controversia que afortunadamente van resolviendo a favor de nuestras tesis los resultados que vosotros obtenéis en vuestras oposiciones.
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